Todos somos emprendedores en un laberinto.

  En algún momento de nuestra vida, todos hemos emprendido algo. Desde estudiar una carrera, tener un hijo, comprar una casa,  buscar un trabajo, hasta diseñar un blog, escribir un libro o incluso, crear una empresa. En todos los casos hay un denominador común: para tener éxito tenemos que desarrollar determinadas actitudes y aptitudes.Y para ello necesitamos unas determinadas herramientas.

Para definir lo que es un emprendedor podíamos decir que es un soñador con los pies en el suelo. Es alguien seguro de sí mismo, flexible, abierto al aprendizaje y con una alta resistencia a la frustración. Cualidades que son imprescindibles, ya que emprender es algo realmente duro , que nos pondrá a prueba física y emocionalmente, en la misma medida de la dificultad de nuestro objetivo. Sabremos entonces hasta dónde puede llegar nuestra determinación, autoconfianza, valor y sentido común.

Como emprendedores nos movemos en un continuo entre dos polos.

Por un lado, en un extremo, la convicción de que vamos a tener éxito y de que si trabajamos duro conseguiremos lo que nos propongamos.

Esta motivación es primordial si queremos conseguir cualquier objetivo en la vida. Es la gasolina que nos dará la energía y empuje necesario para llegar a nuestro destino.

Para conseguir cualquier objetivo, primero tenemos que visualizarlo, imaginarlo, soñarlo, recrear cómo nos sentiremos cuando lo consigamos. Sigue leyendo Todos somos emprendedores en un laberinto.